miércoles, 3 de noviembre de 2010

Cuando estés triste, sumérgete en la orilla del mar

Hola a Todos. Estoy muy contento de poder intentar, expresarme a través de éste nuevo medio de comunicación, creado para publicar nuestros pensamientos e ideas, en una ventana del Mundo Moderno.
La idea, con ésta página, que estás leyendo, es consignar el posible significado que tienen las frases célebres, los dichos que han permanecido a través del tiempo, algunos pasajes de la Biblia, comentarios acerca de obras, historias, arte y publicaciones, y en fin, de toda expresión a la cual podamos tener acceso, y le veamos o encontremos un mensaje o una enseñanza. 
Está dirigida, en primer lugar a mí mismo,  como ejercicio para reflexionar en el diario vivir, en las situaciones que me tocan, en las cuales me ha puesto Dios, para aprender de ellas, aunque algunas veces sean muy difíciles y me cueste trabajo aceptarlas. 
Luego, para que las puedan examinar otras personas, que puedan estar viviendo experiencias similares, o las hayan vivido, para intercambiar vivencias, o para dar fé y testimonio de nuestras acciones y de sus resultados.
Desde hace casi un año y medio, he estado en una situación de caos y depresión, dentro de mi pensamiento, por la situación planteada con respecto a la separación de mi unión matrimonial y el alejamiento con mis hijos, originada y establecida por mi ex esposa. 
Eso me ha afectado mucho, en diversas situaciones, que me tocan vivir a diario.
Pero como dice el dicho, "No hay mal, que por bien no venga". Esta situación, me ha enseñado mucho, y me ha puesto a reflexionar y a leer mucho, a buscar información y a consultar a personas especializadas en estas situaciones, que han podido ayudarme y me han indicado caminos a seguir. 
También he estado profundizando en las líneas de las Sagradas Escrituras, en libros de auto ayudas, de superación personal, de biografías de personas que han sido y son ejemplo de superación, y en mis propios pensamientos que han aflorado ante la situación planteada.  


Hoy traigo a colación, el mismo dicho, al cual me he referido antes: "No hay mal que por bien no venga". He encontrado, que aunque no queramos, o no hayamos creado una situación, que en el momento, veamos como mal, es posible, encontrarle aspectos positivos, dentro de una dinámica de raciocinio, que tiene que ver, con el futuro o camino, que se nos abre cuando se ha cerrado la vida que hasta ese momento hemos llevado. 
Entre los aspectos positivos que he encontrado, es que siempre hay varios caminos, varias vías, como varias puertas, donde podemos entrar y meditar  nuestra situación actual, y desde ahí, mirar con objetividad, las situaciones nuevas, que creemos, que son malas. Y creemos eso así, porque son situaciones que la mayoría de las veces, no las esperamos, y como nos cogen de sorpresa, en el instante no sabemos que hacer, y parece que el mundo se nos viniera encima, y entonces sentimos que es el fín del Mundo nuestro. 
Encontré que si dejamos, se nos acerca gente interesada en ayudarnos, la mayoría, que han tenido experiencias similares, y como han sido dolorosas, no quieren que otro ser humano, pase por ellas, y otras veces porque nos estiman y les duele también las situaciones dolorosas que estemos viviendo. También se acercan personas interesadas en el chisme, para ver que sacan y seguir repitiendo en sus tertulias y conversaciones personales, lo que le digamos. Por ello hay que encontrar sitios y personas donde podamos pasar la tempestad de  la situación imprevista presentada,  que nos esté afectando, para que desde esas trincheras podamos analizar y definir los pasos a seguir, el camino que vamos a transitar así sea momentáneo, para salir de ese caos, y de esa depresión originada en lo imprevisto. 
Esto es lo que le recomiendo, a cualquier persona que pueda estar pasando por estas situaciones. Debe recogerse en sí mismo, saber que tiene valores suficientes, amistades que lo quieren, que no le falta Dios, pasear por la naturaleza, admirar la gran obra de Dios, visitar el mar, oír lo que dicen las olas, y con esto en mente, encontrar las fuerzas necesarias, para llevar su barco personal, entre las embravecidas aguas de lo ingrato y de lo inentendible, para salir avante en la vida, y triunfar de las adversidades. Así lo he puesto en práctica, y hoy en día, puedo decir, que la marea ha quedado atrás, que la tempestad no ha pasado del todo, pero ya le estamos encontrando la forma de capotearla y de superarla. Salud.